Por si acaso…¡pum!
Birmania se vio azotada hace escasos días por un terrible ciclón de nombre Nargis. Sus despiadados vientos superaban los 200 km/h. Por ello, por que más vale prevenir que curar, en una prisión de Rangoon (Burma) fueron asesinados indiscriminadamente 36 presos a punta de pistola, además unos 70 han resultado heridos. Valientes policías y militares los que tienen el poder en este país, uno de los más pobres del mundo al parecer, pero que paradójicamente pueden surtir al resto del mundo de opio y gas sin problema alguno. Todo ello porque sintieron miedo y se alborotaron, tal y como haría en esa circunstancia otro semejante. Al parecer no es suficiente la cifra de más de 20.000 muertos y más de 40.000 desaparecidos, si hay que matar se mata.
Además, leyendo El País, me he asqueado leyendo otra noticia en la que se ven implicados los valientes militares. Los soldados se llevan todos los objetos de valor que portan los putrefactos y a veces devorados cadáveres que hay por todo el país, los saquean muertos y vivos, ya que también varios birmanos aseguran que los militares entran en las casas para interesarse por el estado de sus habitantes y de paso les dejan sin lo poco que tienen.
¿Dónde están los organísmos internacionales en estos casos?